miércoles, 24 de agosto de 2011

EL APOCALIPSIS





No voy a opinar como novela de El Apocalipsis oculto, pero sí decir que se trata de la mejor interpretación que he leído sobre El Apocalipsis y que resulta revelador lo que cuenta sobre el Nuevo Orden Mundial. Merece la pena leerla.


El Apocalipsis de Fray Luis de Oseira ilustra, párrafo a párrafo, el texto de El Apocalipsis. Las ilustraciones tienen verdadera calidad y, con frecuencia, interpretan los signos de los tiempos actuales, incluidos los medios técnicos, como, por ejemplo, la televisión. Igualmente, es una interpretación, en este caso plástica, muy acertada.






sábado, 13 de agosto de 2011

NOVELA NEGRA





Como en el caso de Unni Lindell esta es la primera novela que leo de Val McDermid. Y también como en el caso de Unni Lindell , Val McDermid ejerció la profesión de periodista durante quince años y en la actualidad se dedica profesionalmente a la literatura.



Os recomiendo esta novela, no sólo porque captará vuestra atención e interés sino porque, aunque ya hemos leído otras novelas negras que alternan en su narración el presente y el pasado, ninguna de las que he leído lo hace con tanta habilidad como Val Mcdermid.

sábado, 30 de julio de 2011

NOVELA NEGRA



Os recomiendo esta novela, que es la primera que he leído de Unni Lindell, a pesar de que, después de haber ejercido como periodista 15 años, en la actualidad es una profesional de la literatura y muy conocida dentro de la novela de género negro.

Es una buena novela, con un argumento que presenta varios rasgos originales. Destaca, con relación a otras novelas de este género, al menos en dos aspectos: la capacidad de descripción de paisajes, interiores de viviendas, etc. : y que si bien estas novelas, junto con la intriga, propiamente policiaca de desubrimiento del asesino, sus móviles, su modus operandi, describen la sociedad en que se desarrolla la trama, insistiendo en los aspectos patológicos de la sociedad, La trampa de miel, igualmente pone de manifiesto ciertas lacras, pero, así mismo hace una convincente defensa de una serie de valores, entre ellos el de la vida.

Ha despertado mi interés esta novela y su autora. Espero que también os interese a vosotros.

lunes, 25 de julio de 2011

NOVELA NEGRA



Se trata de una excelente novela negra. Sigue una estructura similar a la de Petirrojo y Némesis, por lo que vale lo dicho para las anteriores novelas de Jo Nesbo. A veces la emoción en esta novela llega a ser insufrible. No apta para los que padecéis del corazón. Vais a disfrutar, de verdad, leyéndola.

viernes, 15 de julio de 2011

NOVELA NEGRA






He leído últimamente cuatro novelas. Os iba a recomendar una de una autora que todos conocéis, Dona Leon, porque es una novela negra que no contiene ningún asesinato y porque Brunetti y los personajes que le rodean me parecen de lo más logrado del género negro actual. No lo hago, no sé si por deformación profesional, pero la patología que describe, tal y como lo hace la autora, es difícil que exista.

Otra novela, también de una autora que todos conocemos, Anne Perry, y de la que todos recordábamos el terrible asesinato que cometió en su adolescencia, tampoco os la recomiendo, porque la creación de un Hospital parece más bien un cuento de hadas.

No obstante, vamos a seguir leyendo las novelas de estas dos auténticas damas del crimen, dado que su interés está asegurado, como lo hemos comprobado tantas veces.

Sí os recomiendo La tosca red, porque aunque se trata de una novela desigual, el proceso de investigación presenta giros brillantes y en algunos casos verdaderamente originales.

También os recomiendo la de John Verdon, editada por Rocaeditorial. Se trata de un autor ciertamente prometedor, que ha creado personajes bien caracterizados (quizá el peronaje menos creíble es el de la esposa del protagonista) y con una trama sólida y apasionante y bien ambientada. A Oscar no le gustará, porque, salvo excepciones, los personajes que integran la policía quedan bastante mal.



lunes, 30 de mayo de 2011

CLÁSICOS ILUSTRADOS


Este segundo tomo me ha gustado menos que el primero. Además de no acentuar las palabras, lo que constituye un serio impedimento para recomendarlo a los adolescentes, presenta varias de las obras como novelas ilustradas, ajenas al cómic.

Una de las excepciones, entre otras, a lo que acabo de escribir, es Taras Bulba de Nicolás Gogol. Este escritor de la primera mitad del siglo XlX, fue, quizá, el primer autor de la novela rusa, con Almas Muertas. Esta edición en cómic de Taras Bulba, recoge, en auténticas secuencias de cómic, la aventura histórica de la novela. Quizá el final resulte algo precipitado, pero el cómic se lee con verdadero interés.

Lo mismo ocurre con Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll, obra mucho más difícil de llevar al cómic, y, en menor medida, con 20.000 leguas de viaje submarino de Julio Verne y Norte contra Sur, del mismo autor.

En cambio, Ricardo Corazón de León de Joseph Lacier, Robinsón Crusoe de Daniel Defoë y el Anónimo de Simbad en el reino de Ahmin, son, salvo alguna secuencia aislada, novelas ilustradas.

En todo caso, lo que hay que destacar, sobre todo, es la calidad y acierto del guión. In mejorable, especialmente en Alicia en el país de las maravillas, donde el mundo fantástico y algo caótico de Alicia no es fácil de convertirlo en un guión para cómic.

Por lo demás los dibujos cumplen, a veces con auténtico acierto.

miércoles, 6 de abril de 2011

CLÁSICOS ILUSTRADOS

Como existen, entre nosotros, diferentes opiniones sobre si recomendar novelas o cómics, he optado por una solución salomónica: novelas clásicas, apasionantes, relatadas en el sugestivo lenguaje del cómic.

Se trata de novelas que hemos leído todos. Casi todas corresponden al género de folletín. Este tipo de literatura se considera por algunos como un subgénero, sin embargo, en una encuesta que se hizo hace tiempo, las dos novelas que se calificaron como las mejores del mundo eran, en primer lugar, El Quijote y en segundo, Madame Bovary de Gustave Flaubert, que la mayoría de los estudiosos la incluyen en el género aludido, que posee, al menos en España una connotación algo negativa.

El Diccionario de la Real Academia (RAE), la segunda acepción que da al folletín es: “Tipo de relato propio de las novelas por entregas, emocionante y poco verosímil.”

Es cierto que algunos estudiosos matizarían esta definición afirmando que existen folletines que se ha publicado por entregas, pero otros que se han concebido como una unidad.

Como sabéis, el folletín surgió en Francia a mediados del siglo XlX. Dicen que el iniciador fue Eugène Sue con su famosa novela Los misterios de París. Otros autores famosísimos de este subgénero fueron Alejandro Dumas con Los tres mosqueteros o El conde de Montecristo; Víctor Hugo con Los miserables; Honoré Balzac con la Comedia humana; y un largo etcétera.

Este subgénero se extendió a otros países, incluida España (también a la Radio y a la Televisión). A lo largo del comentario de esta colección de CLÁSICOS ILUSTRADOS tendremos ocasión de recordar las novelas más famosas.

En este primer tomo aparecen las apasionantes novelas de La isla del tesoro de Stevenson; Miguel Strogoff de Julio Verne; Oliver Twist de Charles Dickens; Dick Turpin de Harrison; Tom Sawyer detective de Mark Twain: La tienda de antigüedades de Charles Dickens; y Las minas del Rey Salomón de Rider Haggar.

Todas ellas conservan su interés apasionante de corte sentimental, situaciones poco verosímiles, su sentimentalismo y la caracterización, con frecuencia maniqueista, de sus personajes principales.

El dibujo se limita a cumplir, si bien, con bastante frecuencia, suple, con acierto, la lectura de gran número de párrafos de las obras originales. En todo caso, el guión de todas esas obras es excelente.

Un error garrafal que padecen algunas de estas novelas, dirigidas principalmente a los adolescentes, es que en varias de ellas no se pone ningún acento.

Finalmente, deciros que no nos preocupemos tanto de la identidad de F.S. y en cambio comentéis estas novelas ilustradas, conforme quedamos, ya que de momento no hay tertulia y no podemos hacerlo de viva voz.